Cuando descubres que en realidad tu vecino es un troll

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¿Te has planteado alguna vez que tu vecino es un troll?

Vivir en una comunidad de vecinos es un proceso social en el que unos y otros intentamos conocernos un poco más y generar un clima de buena convivencia en el que desarrollar nuestras vidas. Y es que lo bueno de la comunidad de propietarios es que, una vez que sales por el umbral de la puerta de vivienda, entras en el maravilloso mundo de lo que es de todos.

Cuando comenzamos nuestra convivencia, tendemos a querer mostrar nuestra mejor sonrisa, a respetar nuestros espacios (también en las plazas de garaje), a saludar a los del bajo cuando disfrutan de su patio y hasta tenemos agradables charlas en el ascensor con nuestros vecinos.

Sin embargo, el peso del tiempo puede hacer que esas buenas intenciones se vayan deteriorando y vayan aflorando las más oscuras naturalezas. Y es que el troll nace, no se hace. Lo que pasa es que antes sabía disimular muy bien y ahora ya no le sale. Y el troll pasa de ser un vecino encantador a uno de los especímenes más característicos de la fauna vecinal.

El troll vive entre nosotros, pero no te darás cuenta de sus intenciones hasta que sea demasiado tarde.

¿Cómo reconocer un troll?

Aunque te siga sonriendo por los pasillos, no te confíes. Hay otros aspectos de importancia que alertan de que te encuentras ante un troll:

  • Tu vecino tiene una sensibilidad especial a los ruidos. Vale que hay vecinos que son muy ruidosos. Aceptamos pulpo. Pero el troll será ese vecino capaz de diferenciar a cada uno de los copropietarios por el eco de sus pisadas cuando recorren los pasillos de la comunidad.
  • Siempre tiene miedo. Tu vecino os ha alertado ya de muchos peligros que os acechan en la comunidad: de que hay que instalar un sistema de videovigilancia, porque pueden robar y con las puertas de seguridad no bastará; de que las antenas de la televisión pueden producir cáncer, y de que habría que instalar césped artificial porque los mosquitos que cría el natural pueden traer Malaria.
  • Tu vecino siempre conoce a alguien que podría haberlo hecho mejor. Y la mayoría son cuñados suyos. Ninguna mejora u obra de instalación para apaciguar sus miedos ha parecido ser de su agrado…
  • Tu vecino tiene una fijación especial por los buzones de la comunidad. Cuando entra o sale, o en cualquier otro momento, siempre encuentra unos minutos para inspeccionar minuciosamente cada uno de ellos.
  • Crees que puede reencarnarse en el vecino que todo lo sabe, pero es una ilusión. El vecino troll más bien busca la salsa a través de rumores que él mismo funda para aportar un poco de vidilla a la comunidad de propietarios.

¿Quiénes son las víctimas del vecino troll?

La respuesta más sencilla a esta pregunta es TODOS. Sin embargo, con el paso del tiempo puede observarse un patrón en su conducta.

Todo apunta a que el vecino troll quiere hacerse notar, a que su leitmotiv es que todos sepan que él existe, que todo está mal y que sólo él tiene razón en caso de conflicto. Y si faltan conflictos, ya los provoca él.

En este punto, guarda una relación más equilibrada con los vecinos que guardan su misma antigüedad. Por ello, el vecino troll eleva la cabeza y rastrea el aire en busca de otros vecinos que perciba como más vulnerables. Y sí, normalmente estas víctimas son los nuevos vecinos. Éstos perciben día a día como el reino al que un día tuvieron ilusión por pertenecer es en realidad Mordor, con el ojo de Sauron en su cogote.

Hay que prestar mucha atención a si el vecino-troll muestra fijación por alguno de los copropietarios, ya que el agredido puede desarrollar episodios de estrés emocional como consecuencia de ese acoso.

En este sentido, el resto de vecinos deben tomar parte. No vale con ser meros espectadores por si acaso el próximo soy yo, sino que hay que apoyar de forma activa a la víctima.

Campo de actuación del vecino troll:

El vecino troll es el dueño y señor de las zonas comunes. Él decide si hay que instalar extintores o no, o si ha llegado el momento de contratar un nuevo servicio de limpieza. En este último caso, lo reconocerás enseguida por el rastro de bricks vacíos de zumo que va dejando a su paso…

Al mismo tiempo, hay que tener mucho cuidado si el vecino troll cuenta con una terraza en su vivienda desde la que asomarse a zonas comunes o patios de otros vecinos. Es su parapeto defensivo. La utilizará para organizar escraches a sus víctimas y lanzará huevos, naranjas y hasta cubos de agua con lejía.

Sin embargo, el círculo de confort del vecino troll se encuentra en las Juntas de Propietarios. De hecho, algunos de los peores Ruegos y Preguntas que os detallamos aquí han sido presentados por el vecino troll.

Tu vecino es un troll si es el dueño de la razón absoluta y, como tal, no deja hablar a sus vecinos, porque total, se van a equivocar en todo. Además, sabe mejor que ninguno cuáles de los servicios contratados por la comunidad se están llevando a cabo bien y cuáles, no; que son la mayoría.

Más divertido todavía es intentar formar las mayorías para las votaciones. En este caso, no importa lo que se debata, él tiene el contrapunto a cada uno de los argumentos presentados en favor de la opción que no le gusta.

Y mejor todavía es verle en acción cuando tiene una víctima fijada. En este caso, todo su empeño será contradecir lo que diga aquélla.

Protocolo de actuación ante un vecino troll

Existen varios métodos para desesperar al vecino troll para que ceje en su empeño de hacer la vida más conflictiva para todos. Nosotros nos vamos a centrar en dos. Pero antes de entrar en los puntos, lo más importante es tener claro que no se puede mirar hacia otro lado.

Si un troll altera la apacible vida de tu comunidad, debes hablar con el Presidente, con el Administrador (que también le sufre) y con el resto de vecinos. Lo más importante es tener claro que la unión hace la fuerza.

El reforzamiento de las conductas es papel mojado si no se repite en cada uno de los miembros de la comunidad de propietarios.

Así, una vez todos puestos de acuerdo en la necesidad de actuar, existen dos alternativas:

  • Ignorarle por completo: esta conducta puede desatar su ira una temporada, pero con el tiempo se apaciguará y buscará otros lares donde ser escuchado y atendido. Ya dijimos que él busca llamar la atención. Niégasela.
  • Darle la razón a todo: exactamente lo contrario a la primera. ¿Qué las plantas de la entrada están más mustias que ayer? Sí, vaya faena, ¿eh? ¿Que los del piso de estudiantes montaron un cineforum el sábado? Ya ve, esta juventud no tiene respeto… El objetivo es decirle una cosa y hacer la otra. Puede que al principio crezca mucho y luego se haga chiquitito o puede que su conducta siga sin evolución, pero por lo menos todos se lo tomarán con mucho mejor humor.

Hay que tener bien claro que, en el caso de que esas actitudes no sean suficiente, existen mecanismos de mediación en la convivencia entre vecinos. No los desdeñéis. El vecino troll puede ser muy dañino para la convivencia y para el bienestar de los vecinos de la comunidad. Consultad con el Administrador de Fincas, él os aconsejará sobre la mejor vía a tomar.

Si tienes un vecino troll en tu comunidad, no dejes de contarnos tu experiencia. Te escuchamos aquí en los comentarios, en nuestra página de Facebook y en Twitter mencionando a @micomuniweb.

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