Problemas de humedad: cuando tus paredes se pasan al negro

Seguros y Siniestros

Toda vivienda corre el riesgo de someterse al proceso de rebeldía de sus paredes. Ellas, que nacieron blancas y puras, entran en una turbia adolescencia en la que reniegan de los modelos clásicos, se pasan a su lado más oscuro y dejan aparecer los temibles problemas de humedad en casa o en la comunidad de vecinos.

Las paredes siempre quieren seguir las nuevas modas, pero marcando tendencia. Y si ellas han escuchado que Orange is the new black, deciden que Black is the new White. Tú, que quieres respetar su independencia, observas impávido (e incrédulo) su cambio de imagen. Sin embargo, comienzas a preocuparte cuando esas nuevas tonalidades se tornan en un moho negro que comienza a dejarse crecer pelitos y que acoge además a una nueva civilización. En resumen, que las flamantes paredes de tu bloque de viviendas adquieren un viso a flora, fauna y primavera. En principio no te importaría, pero esas nuevas humedades en las paredes no sólo te resultan estéticamente cuestionables, sino que huelen mal, ocasionan problemas de salud y dañan el yeso.

Como quieres poner fin de forma definitiva a esta rebeldía y acabar con las humedades en el edificio, decides ir a su origen. Inspeccionas cada pared, suelo y ventana. Además, recorres los muros a golpe de estetoscopio en busca de cañerías viejas o fugas en las tuberías. El último sitio al que quieres ir a mirar es el trastero. Por ir, irías, pero es que todavía no lo has puesto en orden y te da un poco de miedo abrir su puerta. Por otra parte, lo de la habitación de tu hijo gótico lo has dejado por imposible. Entrar, entraste, pero le encontraste atado a la pared en protesta por la libertad de expresión de los muros, así que has decidido que negras y con pelitos tampoco desentonan tanto.

Efectivamente, los principales causantes de la rebeldía de tus paredes son las averías en la fontanería y las posibles grietas en muros o techos. Por ello, en tu cruzada por hacer que vuelvan al buen camino, llamas al Presidente de la comunidad de vecinos y te desahogas pero bien. En mitad de la conversación dejas escapar algún lloro y lamento. Tampoco es que te preocupe mucho: él es un tipo todo terreno, emblemático entre los habitantes de la comunidad de vecinos, y no tardará en llamar a su vez al Administrador de fincas para soltarle por la boca todo lo grande.

Las humedades son duras de roer, una pequeña fuga de nada se abre paso y acaba liando el Amazonas. Por esa razón, el hombre del servicio de mantenimiento tiene que revisar las juntas de la estructura del edificio y los conectores de suministro de agua buscando la grieta maldita. Además, recorre las ventanas en busca de fugas e inspecciona los sistemas de ventilación.

Hay veces que la rebeldía de tus paredes se debe más al microclima que se crea en ciertos apartados de tu casa; véase cuartos de baño (sobre todo cuando te duchas), cocinas (especialmente después de cocer la coliflor), sótanos (aquel lugar oscuro) y trastero (al que te da miedo entrar). Ese asunto no es del todo malo. La solución es la ventilación. Con una adecuada, tus paredes volverán pronto al buen camino. Si aún así se te resisten, igual te toca instalar algún extractor de humos o deshumidificador de ambientes para meterlas en vereda de una vez por todas.

Si ya tienes el detonante bajo control, el próximo paso es hacer que tus paredes vuelvan a lucir tan castas y virtuosas como el primer día. Así, como te gusta a ti verlas. Para conseguirlo, debes lijar toda la superficie de la mancha de humedad hasta acabar hasta con el último ápice del maloliente terciopelo negro. No debes sentir lástima por los habitantes de la nueva civilización allí establecida. Ellos buscarán un lugar mejor donde vivir. Si la cosa no era grave, con un limpiador de moho bastará. Ojo, que si la cosa ha sido gorda, igual acabas con un socavón en la pared. Lo importante es no dejar ni una mota, que una llama a la otra, ésa a sus amigas y en unos meses puedes tener el festival del moho otra vez montado.

Cuando consigas acabar con todo, redefine el estilismo. Búscate un color de tu agrado y a pintar. Si quieres, puedes usar algún tipo de pintura antihumedad o antimoho que mantenga a tus paredes a raya en sus periodos de crisis identitarias. En todo caso, la moda de 50 sombras de Grey se está pasando, así que pasa tú de las pinturas al látex, ya que no permiten una buena transpiración.

Si lo que quieres es desentenderte y pasarle el marrón a otro, ten siempre presente que tu Presidente y el Administrador de la comunidad estarán encantados de escuchar tus quejas hasta el día en que el problema esté completamente resuelto.

Si ya has tenido el gran placer de luchar contra el carácter de tus paredes y salir victorioso de la contienda, déjanos un comentario con tus experiencias.

ahorrar en la comunidad de vecinos

6

  1. No es solo cuestión de eliminar el moho, sino también ELIMINAR las esporas que emite el moho dentro de las viviendas.
    La actividad auto-limpiante permanente de una superficie fotocatalítica evita la dispersión de las esporas y mantiene también el aire de la vivienda puro y sano. (Además de la superficie limpia)
    No solo los alérgicos y asmáticos lo aprecian, también la menor propensión al resfriado y gripe es una gran ventaja.
    Pasamos más de 95 % del tiempo en los interiores, cuando estos son sanos y puros, lo disfrutamos todos.

  2. En mi portal hay humedades que dicen son por capilaridad. se trata de una finca muy antigua, pero lo cierto es que han aparecido a raíz de una obra en el sótano derecho. Los sótanos están asimismo afectados por dichas humedades. ¿como saber quien debe pagar las obras de saneamiento en esos espacios privados?
    Igual ocurre con la terraza, es privada al comprar un vecino toda la superficie al resto de propietarios. no solo por uso, sino por que es el propietario, pero insiste en que todos tenemos que abonar las reparaciones y el mantenimiento , a pesar de que realizo obras en la misma, con un corrimiento de parte de la superficie, Todas estas obras, tanto las del local sito en el bajo, como las realizadas en la azotea, se han hecho sin autorización ni conocimiento de los vecinos, pero hace mucho tiempo ¿tenemos que correr con estos desperfectos la comunidad?

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Otros artículos de

Seguros y Siniestros

Reclamar al seguro de una comunidad de propietarios

Reclamar al seguro de una comunidad de propietarios

Cuando se desata la catástrofe en una comunidad de propietarios, fastidia. Sin embargo, dentro de toda esa impotencia más o menos estás tranquilo, porque sabes que el seguro responde. Pero, […]

1 de septiembre de 2021 Leer

Quiero ser el primero en enterarme de todas las novedades